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Jeremías 8
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Jeremías 8Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1EN aquel tiempo, dice Jehová, sacarán los huesos de los reyes de Judá, y los huesos de sus príncipes, y los huesos de los sacerdotes, y los huesos de los profetas, y los huesos de los moradores de Jerusalem, fuera de sus sepulcros;

2Y los esparcirán al sol, y a la luna, y a todo el ejército del cielo, a quien amaron, y a quienes sirvieron, y en pos de quienes anduvieron, y a quienes preguntaron, y a quienes se encorvaron. No serán recogidos, ni enterrados: serán por muladar sobre la haz de la tierra.

3Y escogeráse la muerte antes que la vida por todo el resto que quedare de esta mala generación, en todos los lugares a donde los arrojaré yo a los que quedaren, dice Jehová de los ejércitos.

4Les dirás asimismo: Así ha dicho Jehová: ¿ El que cae, no se levanta? ¿ el que se desvía, no torna a camino?

5Por qué es este pueblo de Jerusalem rebelde con rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, no han querido volverse.

6Escuché y oí; no hablan derecho, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo: ¿ Qué he hecho? Cada cual se volvió a su carrera, como caballo que arremete con ímpetu a la batalla.

7Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; mas mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.

8Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová es con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas.

9Los sabios se avergonzaron, espantáronse y fueron presos: he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿ y qué sabiduría tienen?

10Por tanto daré a otros sus mujeres, y sus heredades a quien las posea: porque desde el chico hasta el grande cada uno sigue la avaricia, desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño.

11Y curaron el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.

12Hanse avergonzado de haber hecho abominación? Por cierto no se han corrido de vergüenza, ni supieron avergonzarse; caerán por tanto entre los que cayeren, cuando los visitaré: caerán, dice Jehová.

13Cortarélos de por junto, dice Jehová. No habrá uvas en la vid, ni higos en la higuera, y caeráse la hoja; y lo que les he dado pasará de ellos.

14Sobre qué nos aseguramos? Juntaos, y entrémonos en las ciudades fuertes, y allí reposaremos: porque Jehová nuestro Dios nos ha hecho callar, y dádonos a beber bebida de hiel, porque pecamos contra Jehová.

15Esperamos paz, y no hubo bien; día de cura, y he aquí turbación.

16Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos: del sonido de los relinchos de sus fuertes tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y su abundancia, ciudad y moradores de ella.

17Porque he aquí que yo envío sobre vosotros serpientes, basiliscos, contra los cuales no hay encantamiento; y os morderán, dice Jehová.

18A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí.

19He aquí voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene de la tierra lejana: ¿ No está Jehová en Sión? ¿ no está en ella su Rey? ¿ Por qué me hicieron airar con sus imágenes de talla, con vanidades ajenas?

20Pasóse la siega, acabóse el verano, y nosotros no hemos sido salvos.

21Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado.

22No hay bálsamo en Galaad? ¿ no hay allí médico? ¿ Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo?

Sobre Jeremías 8

¿Qué pasa aquí?

El capítulo abre con una imagen sombría: los muertos serán desenterrados y esparcidos porque adoraron a las estrellas. El pueblo no tiene vergüenza ni instinto de volver. Hasta la cigüeña conoce su tiempo de migrar; Israel no conoce lo que Dios pide. Pasó la siega, se acabó el verano, y no han sido salvos. Jeremías se duele.

¿La idea principal?

Los animales conocen sus estaciones; Israel no conoce a su Dios. Esa inversión es una humillación más profunda que cualquier derrota política.

Una línea para recordar

20: "Pasóse la siega, acabóse el verano, y nosotros no hemos sido salvos." Tres frases breves que cargan el peso de una nación que dejó pasar su momento.

El contexto

Joacim es rey. Egipto controla a Judá como estado vasallo después de Meguido. La reforma terminó. Jeremías está en algún punto entre el sermón del templo y los primeros intentos serios de callarlo. Empieza a entender que nadie va a escuchar, y ese dolor se está volviendo parte del texto mismo.

¿Quién aparece?

Jeremías, que se duele al cerrar el capítulo. El pueblo de Judá, descrito como sin vergüenza y sin brújula. Los escribas y sabios que manejan la ley pero la han convertido en mentira.

Por qué importa

El versículo 20 se volvió una de las líneas más citadas de Jeremías, usada en la tradición cristiana y judía para expresar la angustia de una esperanza que no se cumplió. El capítulo marca el comienzo de los pasajes de lamento, donde el dolor de Jeremías se filtra directamente en el texto, y ya no es posible separar la angustia del profeta del oráculo.

Para cuando sientes...

Para cuando sientes que una ventana se cierra y no sabes qué hacer. La imagen de la cosecha habla de estaciones que no se pueden repetir. Cuando pasan, pasan.