Libros
Jeremías 50
50/52

Jeremías 50Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1PALABRA que habló Jehová contra Babilonia, contra la tierra de los Caldeos, por mano de Jeremías profeta.

2Denunciad en las gentes, y haced saber; levantad también bandera: publicad, y no encubráis: decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; confundidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos.

3Porque subió contra ella gente del aquilón, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella more: moviéronse, se fueron.

4En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.

5Preguntarán por el camino de Sión, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: Venid, y juntaos a Jehová con pacto eterno, que jamás se ponga en olvido.

6Ovejas perdidas fueron mi pueblo: sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron: anduvieron de monte en collado, olvidáronse de sus majadas.

7Todos los que los hallaban, los comían; y decían sus enemigos: No pecaremos, porque ellos pecaron a Jehová morada de justicia, a Jehová, esperanza de sus padres.

8Huid de en medio de Babilonia, y salid de la tierra de los Caldeos, y sed como los mansos delante del ganado.

9Porque he aquí que yo suscito y hago subir contra Babilonia reunión de grandes pueblos de la tierra del aquilón; y desde allí se aparejarán contra ella, y será tomada: sus flechas como de valiente diestro, que no se tornará en vano.

10Y la Caldea será para presa: todos los que la saquearen, saldrán hartos, dice Jehová.

11Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os henchisteis como becerra de renuevos, y relinchasteis como caballos;

12Vuestra madre se avergonzó mucho, afrentóse la que os engendró: he aquí será la postrera de las gentes: desierto, sequedad, y páramo.

13Por la ira de Jehová no será habitada, sino que asolada será toda ella; todo hombre que pasare por Babilonia se asombrará, y silbará sobre todas sus plagas.

14Apercibíos contra Babilonia alrededor, todos los que entesáis arco; tirad contra ella, no escatiméis las saetas: porque pecó contra Jehová.

15Gritad contra ella en derredor; dio su mano; caído han sus fundamentos, derribados son sus muros; porque venganza es de Jehová. Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo.

16Talad de Babilonia sembrador, y el que tiene hoz en tiempo de la siega: delante de la espada opresora cada uno volverá el rostro hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su tierra.

17Ganado descarriado es Israel; leones lo amontonaron: el rey de Asiria lo devoró el primero; este Nabucodonosor rey de Babilonia lo deshuesó el postrero.

18Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo visito al rey de Babilonia y a su tierra, como visité al rey de Asiria.

19Y volveré a traer a Israel a su morada, y pacerá en el Carmelo y en Basán; y en el monte de Efraín y de Galaad se hartará su alma.

20En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, la maldad de Israel será buscada, y no parecerá; y los pecados de Judá, y no se hallarán: porque perdonaré a los que yo hubiere dejado.

21Sube contra la tierra de Merataim, contra ella, y contra los moradores de Pekod: destruye y mata en pos de ellos, dice Jehová, y haz conforme a todo lo que yo te he mandado.

22Estruendo de guerra en la tierra, y quebrantamiento grande.

23Cómo fue cortado y quebrado el martillo de toda la tierra! ¡ cómo se tornó Babilonia en desierto entre las gentes!

24Púsete lazos, y aun fuiste tomada, oh Babilonia, y tú no lo supiste: fuiste hallada, y aun presa, porque provocaste a Jehová.

25Abrió Jehová tu tesoro, y sacó los vasos de su furor: porque esta es obra de Jehová, Dios de los ejércitos, en la tierra de los Caldeos.

26Venid contra ella desde el cabo de la tierra: abrid sus almacenes: hacedla montones, y destruidla: no le queden reliquias.

27Matad todos sus novillos; vayan al matadero: ¡ ay de ellos! que venido es su día, el tiempo de su visitación.

28Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Babilonia, para dar las nuevas en Sión de la venganza de Jehová nuestro Dios, de la venganza de su templo.

29Haced juntar sobre Babilonia flecheros, a todos los que entesan arco; asentad campo sobre ella alrededor; no escape de ella ninguno: pagadle según su obra; conforme a todo lo que ella hizo, haced con ella: porque contra Jehová se ensoberbeció, contra el Santo de Israel.

30Por tanto sus mancebos caerán en sus plazas, y todos su hombres de guerra serán talados en aquel día, dice Jehová.

31He aquí yo contra ti, oh soberbio, dice el Señor Jehová de los ejércitos: porque tu día es venido, el tiempo en que te visitaré.

32Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante: y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores.

33Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Oprimidos fueron los hijos de Israel y los hijos de Judá juntamente: y todos los que los tomaron cautivos, se los retuvieron; no los quisieron soltar.

34El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos es su nombre: de cierto abogará la causa de ellos, para hacer quietar la tierra, y turbar los moradores de Babilonia.

35Cuchillo sobre los Caldeos, dice Jehová, y sobre los moradores de Babilonia, y sobre sus príncipes, y sobre sus sabios.

36Cuchillo sobre los adivinos, y se atontarán; cuchillo sobre sus valientes, y serán quebrantados.

37Cuchillo sobre sus caballos, y sobre sus carros, y sobre todo el vulgo que está en medio de ella, y serán como mujeres: cuchillo sobre sus tesoros, y serán saqueados.

38Sequedad sobre sus aguas, y secaránse: porque tierra es de esculturas, y en ídolos enloquecen.

39Por tanto, allí morarán bestias monteses con lobos, morarán también en ella pollos de avestruz: y no más será poblada para siempre, ni se habitará de generación en generación.

40Como en el trastornamiento de Dios a Sodoma y a Gomorra y a sus ciudades vecinas, dice Jehová, no morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará.

41He aquí viene un pueblo del aquilón; y una nación grande, y muchos reyes se levantarán de los lados de la tierra.

42Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán compasión; su voz sonará como la mar, y montarán sobre caballos: apercibirse han como hombre a la pelea, contra ti, oh hija de Babilonia.

43Oyó su fama el rey de Babilonia, y sus manos se descoyuntaron: angustia le tomó, dolor como de mujer de parto.

44He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán a la morada fuerte: porque muy pronto le haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré: porque ¿ quién es semejante a mí? ¿ y quién me emplazará? ¿ o quién será aquel pastor que me podrá resistir?

45Por tanto, oid el consejo de Jehová, que ha acordado sobre Babilonia, y sus pensamientos que ha formado sobre la tierra de los Caldeos: Ciertamente los más pequeños del hato los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos.

46Del grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el clamor se oyó entre las gentes.

Sobre Jeremías 50

¿Qué pasa aquí?

Comienza el gran oráculo contra Babilonia. Babilonia caerá. Bel y Merodac quedan avergonzados. Israel es la oveja descarriada que devoraron los leones, pero Dios castigará a esos leones y perdonará a Israel. Huyan de Babilonia. Los centinelas anunciarán: ha caído. Sus pecados han llegado hasta el cielo. El instrumento del juicio de Dios será juzgado a su vez.

¿La idea principal?

El instrumento del juicio de Dios no escapa del juicio. Babilonia juzgó a las naciones; Babilonia será juzgada.

Una línea para recordar

20: "En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, la maldad de Israel será buscada, y no parecerá; y los pecados de Judá, y no se hallarán: porque perdonaré a los que yo hubiere dejado." La promesa de que la culpa del exilio será quitada por completo.

El contexto

Históricamente, Babilonia cayó ante Persia bajo Ciro en el 539 a. C. Jeremías murió antes. El oráculo se escribió, entonces, como pura profecía: una declaración sobre algo que aún no había ocurrido, guardada en un rollo dentro de una vasija de barro en Anatot.

¿Quién aparece?

Babilonia, el imperio dominante a punto de ser deshecho. Bel y Merodac, los dioses babilonios que quedan en vergüenza. Israel y Judá, declarados perdonados y llamados a volver a casa. La nación del norte sin nombre que tomará Babilonia.

Por qué importa

El oráculo de dos capítulos contra Babilonia al final de Jeremías creó el marco teológico que Apocalipsis usaría en su visión de la caída de Babilonia. La estructura del juicio, con el mismo lenguaje que Dios usó contra Israel aplicado ahora al imperio, demostró la universalidad del orden moral.

Para cuando sientes...

Para cuando has visto a lo que te hizo daño rendir cuentas. El pasaje no celebra la destrucción. Anuncia la justicia en el mismo tono con que anunció todo lo demás.