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Ezequiel 43
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Ezequiel 43Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1LLEVÓME luego a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente;

2Y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía de hacia el oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.

3Y la visión que vi era como la visión, como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad: y las visiones eran como la visión que vi junto al río de Quebar; y caí sobre mi rostro.

4Y la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que daba cara al oriente.

5Y alzóme el espíritu, y metióme en el atrio de adentro; y he aquí que la gloria de Jehová hinchió la casa.

6Y oí uno que me hablaba desde la casa: y un varón estaba junto a mí.

7Y díjome: Hijo del hombre, este es el lugar de mi asiento, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre: y nunca más contaminará la casa de Israel mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, y con los cuerpos muertos de sus reyes en sus altares:

8Y poniendo ellos su umbral junto a mi umbral, y su poste junto a mi poste, y no más que pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo nombre con sus abominaciones que hicieron: consumílos por tanto en mi furor.

9Ahora echarán lejos de mí su fornicación, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.

10Tú, hijo del hombre, muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados, y midan la traza de ella.

11Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender la figura de la casa, y su traza, y sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes: y descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma, y todas sus reglas, y las pongan por obra.

12Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, todo su término alrededor será santísimo. He aquí que esta es la ley de la casa.

13Y estas son las medidas del altar por codos ( el codo de a codo y palmo ). El seno, de un codo, y de un codo el ancho; y su remate por su borde alrededor, de un palmo. Este será el fondo alto del altar.

14Y desde el seno de sobre el suelo hasta el lugar de abajo, dos codos, y la anchura de un codo: y desde el lugar menor hasta el lugar mayor, cuatro codos, y la anchura de un codo.

15Y el altar, de cuatro codos, y encima del altar, cuatro cuernos.

16Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado a sus cuatro lados.

17de catorce codos de longitud, y catorce de anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor: y el seno de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.

18Y díjome: Hijo del hombre, así ha dicho el Señor Jehová: Estas son las ordenanzas del altar el día en que será hecho, para ofrecer sobre él holocausto, y para esparcir sobre él sangre.

19Darás a los sacerdotes Levitas que son del linaje de Sadoc, que se allegan a mí, dice el Señor Jehová, para ministrarme, un becerro de la vacada para expiación.

20Y tomarás de su sangre, y pondrás en los cuatro cuernos del altar, y en las cuatro esquinas del área, y en el borde alrededor: así lo limpiarás y purificarás.

21Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás conforme a la ley de la casa, fuera del santuario.

22Y al segundo día ofrecerás un macho de cabrío sin defecto, para expiación; y purificarán el altar como lo purificaron con el becerro.

23Cuando acabares de expiar, ofrecerás un becerro de la vacada sin defecto, y un carnero sin tacha de la manada:

24Y los ofrecerás delante de Jehová, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto a Jehová.

25Por siete días sacrificarán un macho cabrío cada día en expiación; asimismo sacrificarán el becerro de la vacada y un carnero sin tacha del rebaño.

26Por siete días expiarán el altar, y lo limpiarán, y ellos henchirán sus manos.

27Y acabados estos días, al octavo día, y en adelante, sacrificarán los sacerdotes sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros pacíficos; y me seréis aceptos, dice el Señor Jehová.

Sobre Ezequiel 43

¿Qué pasa aquí?

La gloria de Jehová vuelve desde el oriente, tal como se fue en el capítulo 11, y entra en el templo por la puerta oriental. La tierra resplandece con su gloria. Dios le habla a Ezequiel desde dentro de la casa: aquí habitaré para siempre. Luego vienen las instrucciones para el altar del holocausto: sus medidas, su dedicación y la ceremonia de consagración de siete días. Solo los sacerdotes levitas del linaje de Sadoc pueden acercarse a Dios.

¿La idea principal?

El regreso de la gloria es el clímax de todo el libro: lo que salió del templo en los capítulos 10 y 11 vuelve a casa, y la morada se declara permanente.

Una línea para recordar

2: "Y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía de hacia el oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria." El regreso llega por la misma dirección por la que se fue la gloria: el oriente, cerrando el círculo.

El contexto

La visión de 573 a. C., tras trece capítulos de detalle arquitectónico. Ezequiel reconoce la visión: es exactamente como la que vio junto al río Quebar. El círculo se completa. La gloria que vino a él en el exilio es la misma gloria que vuelve al templo reconstruido.

¿Quién aparece?

La gloria de Jehová, que vuelve con toda su fuerza; Ezequiel, que cae sobre su rostro; el Espíritu que lo levanta; Dios, que declara una morada permanente; los sacerdotes sadoquitas que cuidarán el altar.

Por qué importa

El regreso de la gloria en el capítulo 43 es la culminación teológica del movimiento que empezó en el capítulo 10. La pregunta más honda del exilio era: ¿nos ha abandonado Dios para siempre? El capítulo 43 responde de la manera más dramática posible: el mismo carro del trono que se fue ha vuelto, y el estruendo de su llegada sacude la tierra. Esta visión está detrás de la descripción neotestamentaria de Cristo como la presencia de Dios que vuelve a su pueblo.

Para cuando sientes...

Para cuando esperas algo que lleva mucho tiempo ausente y te preguntas si volverá alguna vez. El capítulo no hace que el regreso llegue rápido en el tiempo del relato: ocho capítulos de medición detallada construyen la expectativa. El regreso, cuando llega, es abrumador.