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Ezequiel 4
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Ezequiel 4Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1Y TÚ, hijo del hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de tí, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalem:

2Y pondrás contra ella cerco, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella baluarte, y asentarás delante de ella campo, y pondrás contra ella arietes alrededor.

3Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad: afirmarás luego tu rostro contra ella, y será en lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal a la casa de Israel.

4Y tú dormirás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel: el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos.

5Yo te he dado los años de su maldad por el número de los días, trescientos y noventa días: y llevarás la maldad de la casa de Israel.

6Y cumplidos estos, dormirás sobre tu lado derecho segunda vez, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días: día por año, día por año te lo he dado.

7Y al cerco de Jerusalem afirmarás tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella.

8Y he aquí he puesto sobre ti cuerdas, y no te tornarás del un tu lado al otro lado, hasta que hayas cumplido los días de tu cerco.

9Y tú toma para ti trigo, y cebada, y habas, y lentejas, y mijo, y avena, y ponlo en una vasija, y hazte pan de ello el número de los días que durmieres sobre tu lado: trescientos y noventa días comerás de él.

10Y la comida que has de comer será por peso de veinte siclos al día: de tiempo a tiempo lo comerás.

11Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin: de tiempo a tiempo beberás.

12Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás a vista de ellos con los estiércoles que salen del hombre.

13Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las gentes a donde los lanzaré yo.

14Y dije: ¡ Ah Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi mocedad hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda.

15Y respondióme: He aquí te doy estiércoles de bueyes en lugar de los estiércoles de hombre, y dispondrás tu pan con ellos.

16Díjome luego: Hijo del hombre, he aquí quebrantaré el sostén del pan en Jerusalem, y comerán el pan por peso, y con angustia; y beberán el agua por medida, y con espanto.

17Porque les faltará el pan y el agua, y se espantarán los unos con los otros, y se consumirán por su maldad.

Sobre Ezequiel 4

¿Qué pasa aquí?

Dios manda a Ezequiel realizar una serie de actos simbólicos que representan el sitio de Jerusalén. Dibuja la ciudad sobre un adobe, pone una plancha de hierro entre él y ella, y luego se acuesta sobre su lado izquierdo 390 días cargando la maldad de Israel, y después 40 días sobre el derecho por Judá. Debe cocer pan sobre estiércol de vaca (Dios lo concede en lugar del excremento humano) y comer pan y agua racionados, representando el hambre que viene.

¿La idea principal?

El cuerpo de Ezequiel se convierte en un teatro vivo: el sitio, los años de pecado, la comida racionada, todo representado a la vista de los exiliados antes de que caiga Jerusalén.

Una línea para recordar

4: "Y tú dormirás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel: el número de los días que dormirás sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos." La encarnación profética en su forma más extrema: años de pecado nacional comprimidos en días de resistencia corporal.

El contexto

Entre 593 y alrededor de 588 a. C., Ezequiel acostado de lado en un lugar público donde los exiliados pueden verlo. Tiene delante un mapa de Jerusalén en un adobe, con diminutas obras de asedio alrededor. El pan huele mal y la ración de agua es de unos dos litros al día. Es una ayuda visual viviente en un campamento de gente que todavía piensa que a Jerusalén no le pasará nada.

¿Quién aparece?

Ezequiel, cuyo cuerpo carga el peso de la señal; Jehová, que diseña la representación; los exiliados, que miran; Jerusalén, retratada en una tablilla de barro.

Por qué importa

Este capítulo plantea la pregunta que persigue a los estudios sobre Ezequiel: ¿estuvo Ezequiel literalmente inmóvil más de un año, o es una secuencia visionaria? En cualquier caso, lo esencial es que el juicio que viene no es abstracto. El profeta absorbe el costo en su propia carne antes que la ciudad. Es la más física de todas las comisiones proféticas.

Para cuando sientes...

Para cuando presientes que se está gestando un desastre que nadie a tu alrededor cree real. Ezequiel representa la verdad con su cuerpo porque las palabras ya no funcionan. A veces el mensaje tiene que vivirse.