Ezequiel 32Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y ACONTECIÓ en el año duodécimo, en el mes duodécimo, al primero del mes, que fue a mí palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo del hombre, levanta endechas sobre Faraón rey de Egipto, y dile: A leoncillo de gentes eres semejante, y eres como la ballena en los mares: que secabas tus ríos, y enturbiabas las aguas con tus pies, y hollabas sus riberas.
3Así ha dicho el Señor Jehová: Yo extenderé sobre ti mi red con reunión de muchos pueblos, y te harán subir con mi esparavel.
4Y te dejaré en tierra, te echaré sobre la haz del campo, y haré que se asienten sobre ti todas las aves del cielo, y hartaré de ti las bestias de toda la tierra.
5Y pondré tus carnes sobre los montes, y henchiré los valles de tu altura.
6Y regaré de tu sangre la tierra donde nadas, hasta los montes; y los arroyos se henchirán de ti.
7Y cuando te habré muerto, cubriré los cielos, y haré entenebrecer sus estrellas: el sol cubriré con nublado, y la luna no hará resplandecer su luz.
8Todas las lumbreras de luz haré entenebrecer en el cielo por ti, y pondré tinieblas sobre tu tierra, dice el Señor Jehová.
9Y entristeceré el corazón de muchos pueblos, cuando llevaré tu quebrantamiento sobre las gentes, por las tierras que no conociste.
10Y haré atónitos sobre ti muchos pueblos, y sus reyes tendrán a causa de ti horror grande, cuando haré resplandecer mi espada delante de sus rostros; y todos se sobresaltarán en sus ánimos a cada momento en el día de tu caída.
11Porque así ha dicho el Señor Jehová: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.
12Con espadas de fuertes haré caer tu pueblo; todos ellos serán los fuertes de las gentes: y destruirán la soberbia de Egipto, y toda su multitud será deshecha.
13Todas sus bestias destruiré de sobre las muchas aguas: ni más las enturbiará pie de hombre, ni uña de bestias las enturbiarán.
14Entonces haré asentarse sus aguas, y haré ir sus ríos como aceite, dice el Señor Jehová.
15Cuando asolaré la tierra de Egipto, y la tierra fuere asolada de su plenitud, cuando heriré a todos los que en ella moran, sabrán que yo soy Jehová.
16Esta es la endecha, y cantarla han: las hijas de las gentes la cantarán: endecharán sobre Egipto, y sobre toda su multitud, dice el Señor Jehová.
17Y aconteció en el año duodécimo, a los quince del mes, que fue a mí palabra de Jehová, diciendo:
18Hijo del hombre, endecha sobre la multitud de Egipto, y despéñalo a él, y a las villas de las gentes fuertes, en la tierra de los profundos, con los que descienden a la sepultura.
19Porque eres tan hermoso, desciende, y yace con los incircuncisos.
20Entre los muertos a cuchillo caerán: al cuchillo es entregado: traedlo a él y a todos sus pueblos.
21De en medio del infierno hablarán a él los fuertes de los fuertes, con los que le ayudaron, que descendieron, y yacen con los incircuncisos muertos a cuchillo.
22Allí Asur con toda su gente: en derredor de él están sus sepulcros: todos ellos cayeron muertos a cuchillo.
23Sus sepulcros fueron puestos a los lados de la fosa, y su gente está por los alrededores de su sepulcro: todos ellos cayeron muertos a cuchillo, los cuales pusieron miedo en la tierra de los vivientes.
24Allí Elam, y toda su multitud por los alrededores de su sepulcro: todos ellos cayeron muertos a cuchillo, los cuales descendieron incircuncisos a los más profundos lugares de la tierra, porque pusieron su terror en la tierra de los vivientes, mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro.
25En medio de los muertos le pusieron cama con toda su multitud: a sus alrededores están sus sepulcros: todos ellos incircuncisos muertos a cuchillo, porque fue puesto su espanto en la tierra de los vivientes, mas llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro: él fue puesto en medio de los muertos.
26Allí Mesec, y Tubal, y toda su multitud: sus sepulcros en sus alrededores: todos ellos incircuncisos muertos a cuchillo, porque habían dado su terror en la tierra de los vivientes.
27Y no yacerán con los fuertes que cayeron de los incircuncisos, los cuales descendieron al sepulcro con sus armas de guerra, y pusieron sus espadas debajo de sus cabezas: mas sus pecados estarán sobre sus huesos, porque fueron terror de fuertes en la tierra de los vivientes.
28Tú pues serás quebrantado entre los incircuncisos, y yacerás con los muertos a cuchillo.
29Allí Idumea, sus reyes y todos sus príncipes, los cuales con su fortaleza fueron puestos con los muertos a cuchillo: ellos yacerán con los incircuncisos, y con los que descienden al sepulcro.
30Allí los príncipes del aquilón, todos ellos, y todos los de Sidón, que con su terror descendieron con los muertos, avergonzados de su fortaleza, yacen también incircuncisos con los muertos a cuchillo, y llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro.
31A estos verá Faraón, y consolaráse sobre toda su multitud; Faraón muerto a cuchillo, y todo su ejército, dice el Señor Jehová.
32Porque yo puse mi terror en la tierra de los vivientes, también yacerá entre los incircuncisos con los muertos a cuchillo, Faraón y toda su multitud, dice el Señor Jehová.
Sobre Ezequiel 32
¿Qué pasa aquí?
Dos lamentos sobre Faraón y Egipto. Primero, Faraón es un monstruo marino sacado del Nilo y abandonado a las aves y a las fieras. Segundo, un lamento del mundo de los muertos: a Faraón se le dice que bajará a la fosa con los incircuncisos y los muertos a espada de todas las naciones. Un recuento de imperios caídos en el mundo de los muertos: Asiria, Elam, Mesec, Tubal, Edom y los sidonios lo esperan. Egipto se une a las filas de los destruidos por la historia.
¿La idea principal?
La muerte es la gran igualadora: Faraón, en el mundo de los muertos, ocupa su lugar en una compañía de imperios caídos, igual que las naciones a las que antes miraba por encima del hombro.
Una línea para recordar
28: "Tú pues serás quebrantado entre los incircuncisos, y yacerás con los muertos a cuchillo." La humillación es tan social como física: yacer con los incircuncisos era quedar despojado de toda posición y honra egipcia.
El contexto
Hacia 585 a 584 a. C., cuando la caída de Jerusalén ya es noticia confirmada. Los dos lamentos pudieron pronunciarse por separado. El desfile de imperios por el Seol se lee como un repaso histórico del Cercano Oriente desde la perspectiva de Ezequiel: Asiria, Elam y los demás fueron potencias reales, destruidas hacía poco o no tan poco.
¿Quién aparece?
Faraón como el monstruo marino condenado; las naciones reunidas en el mundo de los muertos como un sombrío comité de bienvenida; Asiria, Elam, Mesec, Tubal, Edom y Sidón en la fosa; Jehová, que pronuncia el lamento.
Por qué importa
La escena del mundo de los muertos aquí es una de las más vívidas del Antiguo Testamento. La reunión de imperios caídos en el Seol, cada uno con sus ejércitos muertos alrededor, es una especie de antigloria: toda aquella grandeza terrenal reducida a un anonimato colectivo en el mismo lugar oscuro. Influyó en las imágenes judías y cristianas de la muerte y la resurrección.
Para cuando sientes...
Para cuando el poder parece invencible y permanente. El capítulo mira a lo lejos: todo imperio que alguna vez pareció eterno está al final en el mismo lugar. La forma de lamento trata incluso esa verdad con una especie de duelo.