Ezequiel 13Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y FUE a mí palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo del hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan de su corazón: Oid palabra de Jehová.
3Así ha dicho el Señor Jehová: ¡ Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada vieron!
4Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel.
5No habéis subido a los portillos, ni echasteis vallado en la casa de Israel, estando en la batalla en el día de Jehová.
6Vieron vanidad y adivinación de mentira. Dicen: Ha dicho Jehová; y Jehová no los envió: y hacen esperar que se confirme la palabra.
7No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación de mentira, por cuanto decís, Dijo Jehová; no habiendo yo hablado?
8Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo contra vosotros, dice el Señor Jehová.
9Y será mi mano contra los profetas que ven vanidad, y adivinan mentira: no serán en la congregación de mi pueblo, ni serán escritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy el Señor Jehová.
10y por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo, Paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con lodo suelto;
11Di a los encostradores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia inundante, y daré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá.
12Y he aquí, cuando la pared habrá caído, no os dirán: ¿ Dónde está la embarradura con que encostrasteis?
13Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: Y haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia inundante vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir.
14Así desbarataré la pared que vosotros encostrasteis con lodo suelto, y echaréla a tierra, y será descubierto su cimiento, y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Jehová.
15Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la encostraron con lodo suelto; y os diré: No existe la pared, ni aquellos que la encostraron,
16Los profetas de Israel que profetizan a Jerusalem, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice el Señor Jehová.
17Y tú, hijo del hombre, pon tu rostro a las hijas de tu pueblo que profetizan de su corazón, y profetiza contra ellas,
18Y di: Así ha dicho el Señor Jehová: ¡ Ay de aquellas que cosen almohadillas a todos codos de manos, y hacen veletes sobre la cabeza de toda edad para cazar las almas! ¿ Habéis de cazar las almas de mi pueblo, para mantener así vuestra propia vida?
19Y habéis de profanarme entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, matando las almas que no mueren, y dando vida a las almas que no vivirán, mintiendo a mi pueblo que escucha la mentira?
20Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra vuestras almohadillas, con que cazáis ahí las almas volando; yo las arrancaré de vuestros brazos, y dejaré las almas, las almas que cazáis volando.
21Romperé asimismo vuestros veletes, y libraré mi pueblo de vuestra mano, y no estarán más en vuestra mano para caza; y sabréis que yo soy Jehová.
22Por cuanto entristecisteis con mentira el corazón del justo, al cual yo no entristecí, y esforzasteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino, infundiéndole ánimo;
23Por tanto no veréis vanidad, ni más adivinaréis adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy Jehová.
Sobre Ezequiel 13
¿Qué pasa aquí?
Dios condena a los falsos profetas que no ven nada pero inventan visiones, y anuncian "paz" cuando no hay paz. Son como quienes enlucen una pared endeble, ocultando sus grietas hasta que la tormenta muestra lo que es. Dios derribará la pared y a los que la enlucieron con ella. También se condena a las mujeres que practican la adivinación y cosen vendas mágicas para cazar almas: mataron a quienes debían vivir y mantuvieron con vida a quienes debían ser advertidos.
¿La idea principal?
Los falsos profetas no solo se equivocan: hacen un daño activo al dejar que la gente se sienta segura cuando está en peligro, y la metáfora de la pared enlucida capta el derrumbe estructural que llega al final.
Una línea para recordar
10: "y por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo, Paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con lodo suelto;" La pared que parece sólida desde fuera se derrumba en cuanto llega la presión real.
El contexto
Hacia 592 a. C. Los exiliados en Babilonia tenían sus propios profetas, que predicaban un regreso inminente y la supervivencia de Jerusalén. Jeremías libraba la misma batalla en la propia Jerusalén. Los falsos profetas tenían seguidores que querían creerles, y eso los hacía populares y peligrosos.
¿Quién aparece?
Los falsos profetas, que profetizan desde su propia imaginación; las mujeres que practican la adivinación; Jehová, que expondrá y demolerá las visiones falsas; el pueblo, engañado por una seguridad falsa.
Por qué importa
Este capítulo es una de las críticas más afiladas de la Biblia hebrea a la deshonestidad de los profesionales religiosos. El pecado de los falsos profetas no es la herejía en abstracto, sino la crueldad particular de decirle a gente vulnerable lo que quiere oír cuando la verdad la salvaría. Se ha aplicado en distintas tradiciones a los líderes religiosos que hacen posible el daño.
Para cuando sientes...
Para cuando te prometieron algo que no resistió la presión, y quienes lo prometieron siguen prometiendo. La imagen de la pared enlucida es dolorosamente exacta: se ve bien hasta que llega la lluvia.