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Éxodo 29
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Éxodo 29Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ESTO es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin tacha;

2Y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las cuales cosas harás de flor de harina de trigo:

3Y las pondrás en un canastillo, y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros.

4Y harás llegar a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y los lavarás con agua.

5Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica y el manto del ephod, y el ephod, y el racional, y le ceñirás con el cinto del ephod;

6Y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.

7Y tomarás el aceite de la unción, y derramarás sobre su cabeza, y le ungirás.

8Y harás llegar sus hijos, y les vestirás las túnicas.

9Y les ceñirás el cinto, a Aarón y a sus hijos, y les atarás los chapeos ( tiaras ), y tendrán el sacerdocio por fuero perpetuo: y henchirás las manos de Aarón y de sus hijos.

10Y harás llegar el becerro delante del tabernáculo del testimonio, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro.

11Y matarás el becerro delante de Jehová a la puerta del tabernáculo del testimonio.

12Y tomarás de la sangre del becerro, y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás toda la demás sangre al pie del altar.

13Tomarás también todo el sebo que cubre los intestinos, y el redaño de sobre el hígado, y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y los quemarás sobre el altar.

14Empero consumirás a fuego fuera del campo la carne del becerro, y su pellejo, y su estiércol: es expiación.

15Asimismo tomarás el un carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.

16Y matarás el carnero, y tomarás su sangre, y rociarás sobre el altar alrededor.

17Y cortarás el carnero en pedazos, y lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza.

18Y quemarás todo el carnero sobre el altar: es holocausto a Jehová, olor grato, es ofrenda quemada a Jehová.

19Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero:

20Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre, y pondrás sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre la ternilla de las orejas de sus hijos, y sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y esparcirás la sangre sobre el altar alrededor.

21Y tomarás de la sangre que hay sobre el altar, y del aceite de la unción, y esparcirás sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos, y sobre las vestimentas de estos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestimentas de sus hijos con él.

22Luego tomarás del carnero el sebo, y la cola, y el sebo que cubre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagraciones:

23También una torta de pan, y una hojaldre amasada con aceite, y una lasaña del canastillo de los ázimos presentado a Jehová;

24Y lo has de poner todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás agitándolo delante de Jehová.

25Después lo tomarás de sus manos, y lo harás arder sobre el altar en holocausto, por olor agradable delante de Jehová. Es ofrenda encendida a Jehová.

26Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que fue inmolado para la de Aarón, y lo mecerás por ofrenda agitada delante de Jehová; y será porción tuya.

27Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la santificación, lo que fue mecido y lo que fue santificado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos:

28Y será para Aarón y para sus hijos por estatuto perpetuo de los hijos de Israel, porque es porción elevada; y será tomada de los hijos de Israel de sus sacrificios pacíficos, porción de ellos elevada en ofrenda a Jehová.

29Y las vestimentas santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos con ellas, y para ser con ellas consagrados.

30Por siete días las vestirá el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabernáculo del testimonio a servir en el santuario.

31Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en el lugar del santuario.

32Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que está en el canastillo, a la puerta del tabernáculo del testimonio.

33Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para henchir sus manos para ser santificados: mas el extranjero no comerá, porque es cosa santa.

34Y si sobrare algo de la carne de las consagraciones y del pan hasta la mañana, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado: no se comerá, porque es cosa santa.

35Así pues harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todas las cosas que yo te he mandado: por siete días los consagrarás.

36Y sacrificarás el becerro de la expiación en cada día para las expiaciones; y purificarás el altar en habiendo hecho expiación por él, y lo ungirás para santificarlo.

37Por siete días expiarás el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare al altar, será santificada.

38Y esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, sin intermisión.

39Ofrecerás el un cordero a la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde:

40Además una décima parte de un epha de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite molido: y la libación será la cuarta parte de un hin de vino con cada cordero.

41Y ofrecerás el otro cordero a la caída de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, en olor de suavidad; será ofrenda encendida a Jehová.

42Esto será holocausto continuo por vuestras generaciones a la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová, en el cual me concertaré con vosotros, para hablaros allí,

43Y allí testificaré de mí a los hijos de Israel, y el lugar será santificado con mi gloria.

44Y santificaré el tabernáculo del testimonio y el altar: santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes.

45Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios.

46Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos: Yo Jehová su Dios.

Sobre Éxodo 29

¿Qué pasa aquí?

Dios describe la ceremonia de consagración de siete días para Aarón y sus hijos. Un becerro como ofrenda por el pecado, dos carneros como holocausto y ofrenda de paz. Aarón y sus hijos son lavados, vestidos y ungidos. El becerro se degüella a la entrada del tabernáculo; su sangre se pone en los cuernos del altar. El primer carnero, como holocausto. El segundo, el carnero de las consagraciones: su sangre se pone en la oreja derecha, el pulgar derecho y el dedo gordo del pie derecho de Aarón y sus hijos, y luego, mezclada con el aceite de la unción, se rocía sobre las vestiduras. Ciertas porciones de carne se mecen ante Dios y después se queman. Se establecen las porciones de los sacerdotes. Dios se encontrará con Israel allí. Sabrán que yo soy Jehová su Dios.

¿La idea principal?

La consagración sacerdotal toca todo el cuerpo: oreja, mano, pie, y marca al sacerdote como alguien que escucha, actúa y camina en una dirección concreta desde ese momento.

Una línea para recordar

45: "Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios." Toda la construcción del tabernáculo conduce a esta sola frase, que repite el encargo del tabernáculo del capítulo 25.

El contexto

La entrada del tabernáculo, en el campamento del desierto. La consagración dura siete días. No es una sola ceremonia, sino una semana de sacrificios, investiduras y marcas repetidas. El olor de la sangre, de lo quemado y del aceite de la unción habría impregnado el campamento. Israel, mirando desde fuera, sabría que algo permanente está ocurriendo en el centro.

¿Quién aparece?

Aarón y sus cuatro hijos son quienes reciben la consagración; Moisés realiza el rito como agente de Dios; los animales son el material del sacrificio; Dios es quien consagra y quien se complace en la ofrenda.

Por qué importa

La estructura de consagración de este capítulo se convierte en la plantilla de toda consagración sacerdotal levítica posterior. La sangre en la oreja, el pulgar y el dedo del pie reaparece en la purificación de las enfermedades de la piel en Levítico 14, el mismo rito aplicado a los leprosos que regresan. El sacrificio de la tarde y la mañana establecido aquí, el tamid, fue el latido del culto diario del templo hasta el año 70 d. C.

Para cuando sientes...

Para cuando empiezas algo que no elegiste tú, sino para lo que fuiste apartado, y el rito de entrada te marca como alguien cambiado. La sangre en la oreja, en la mano y en el pie dice: lo que oyes, lo que haces y hacia dónde vas pertenecen ahora a algo más grande.