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Esdras 7
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Esdras 7Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1PASADAS estas cosas, en el reinado de Artajerjes rey de Persia, Esdras, hijo de Seraías, hijo de Azarías, hijo de Hilcías,

2Hijo de Salum, hijo de Sadoc, hijo de Ahitob,

3Hijo de Amarías, hijo de Azarías, hijo de Meraiot,

4Hijo de Zeraías, hijo de Uzi, hijo de Buqui,

5Hijo de Abisue, hijo de Finees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, primer sacerdote:

6Este Esdras subió de Babilonia, el cual era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y concedióle el rey, según la mano de Jehová su Dios sobre él, todo lo que pidió.

7Y subieron con él a Jerusalem de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, y Levitas, y cantores, y porteros, y Netineos, en el séptimo año del rey Artajerjes.

8Y llegó a Jerusalem en el mes quinto, el año séptimo del rey.

9Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalem, según la buena mano de su Dios sobre él.

10Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová, y para hacer y enseñar a Israel mandamientos y juicios.

11Y este es el traslado de la carta que dio el rey Artajerjes a Esdras, sacerdote escriba, escriba de las palabras mandadas de Jehová, y de sus estatutos a Israel:

12Artajerjes, rey de los reyes, a Esdras sacerdote, escriba perfecto de la ley del Dios del cielo: Salud, etc.

13Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y Levitas, ir contigo a Jerusalem, vaya.

14Porque de parte del rey y de sus siete consultores eres enviado a visitar a Judea y a Jerusalem, conforme a la ley de tu Dios que está en tu mano;

15Y a llevar la plata y el oro que el rey y sus consultores voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalem;

16Y toda la plata y el oro que hallares en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, que de su voluntad ofrecieren para la casa de su Dios que está en Jerusalem.

17Comprarás pues prestamente con esta plata becerros, carneros, corderos, con sus presentes y sus libaciones, y los ofrecerás sobre el altar de la casa de vuestro Dios que está en Jerusalem.

18Y lo que a ti y a tus hermanos pluguiere hacer de la otra plata y oro, hacedlo conforme a la voluntad de vuestro Dios.

19Y los vasos que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás delante de Dios en Jerusalem.

20Y lo demás necesario para la casa de tu Dios que te fuere menester dar, daráslo de la casa de los tesoros del rey.

21Y por mí el rey Artajerjes es dado mandamiento a todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os demandare Esdras sacerdote, escriba de la ley del Dios del cielo, concédase le luego,

22Hasta cien talentos de plata, y hasta cien coros de trigo, y hasta cien batos de vino, y hasta cien batos de aceite; y sal sin tasa.

23Todo lo que es mandado por el Dios del cielo, sea hecho prestamente para la casa del Dios del cielo: pues, ¿ por qué habría de ser su ira contra el reino del rey y de sus hijos?

24Y a vosotros os hacemos saber, que a todos los sacerdotes y Levitas, cantores, porteros, Netineos y ministros de la casa de Dios, ninguno pueda imponerles tributo, o pecho, o renta.

25Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría de tu Dios que tienes, pon jueces y gobernadores, que gobiernen a todo el pueblo que está del otro lado del río, a todos los que tienen noticia de las leyes de tu Dios; y al que no la tuviere, le enseñaréis.

26Y cualquiera que no hiciere la ley de tu Dios, y la ley del rey, prestamente sea juzgado, o a muerte, o a desarraigo, o a pena de la hacienda, o a prisión.

27Bendito Jehová, Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del rey, para honrar la casa de Jehová que está en Jerusalem.

28E inclinó hacia mí su misericordia delante del rey y de sus consultores, y de todos los príncipes poderosos del rey. Y yo, confortado según la mano de mi Dios sobre mí, junté los principales de Israel para que subiesen conmigo.

Sobre Esdras 7

¿Qué pasa aquí?

El relato salta casi sesenta años. Esdras, sacerdote y escriba, llega de Babilonia en 458 a. C., durante el reinado de Artajerjes. Su genealogía se remonta a Aarón. Se ha dedicado a estudiar, practicar y enseñar la ley de Moisés. Artajerjes le escribe una comisión generosa: financia su misión con plata y oro, exime de impuestos al personal del templo y autoriza a Esdras a nombrar jueces. Esdras prorrumpe en alabanza.

¿La idea principal?

El templo lo reconstruyeron artesanos y gobernadores, pero la identidad de la comunidad necesita otra clase de reconstrucción, una que solo puede dirigir alguien que vive en la ley.

Una línea para recordar

10: "Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová, y para hacer y enseñar a Israel mandamientos y juicios." Tres verbos en orden: inquirir, hacer, enseñar. El orden importa.

El contexto

Han pasado ochenta años desde el primer regreso. Toda una generación ha nacido y muerto en la Jerusalén reconstruida. El templo está en pie, pero la práctica religiosa se ha desviado. Esdras llega de Babilonia, donde una comunidad erudita y viva había estado preservando, copiando e interpretando en silencio los textos de Moisés. Trae esa energía intelectual de vuelta a la patria.

¿Quién aparece?

Esdras, el sacerdote escriba, cuyo linaje se remonta a Aarón; Artajerjes, que encarga y financia la misión; los sacerdotes, levitas, cantores y porteros que viajan con él.

Por qué importa

Esdras introduce una nueva clase de liderazgo religioso: el escriba como autoridad espiritual. No es profeta ni rey, sino estudioso y maestro. Su método, primero el estudio, luego la obediencia, luego la enseñanza, se convierte en el modelo de la vida religiosa judía en los siglos posteriores al exilio y da forma al papel del rabino mucho antes de que existiera ese título.

Para cuando sientes...

Para cuando las estructuras se han reconstruido pero la gente dentro de ellas se siente vacía, desconectada de lo que esas estructuras significan. Esdras es la respuesta a esa clase de pérdida.