Deuteronomio 3Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y VOLVIMOS, y subimos camino de Basán, y saliónos al encuentro Og rey de Basán para pelear, él y todo su pueblo, en Edrei.
2Y díjome Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregado a él y a todo su pueblo, y su tierra: y harás con él como hiciste con Sehón rey Amorreo, que habitaba en Hesbón.
3Y Jehová nuestro Dios entregó también en nuestra mano a Og rey de Basán, y a todo su pueblo, al cual herimos hasta no quedar de él ninguno.
4Y tomamos entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomásemos: sesenta ciudades, toda la tierra de Argob, del reino de Og en Basán.
5Todas estas eran ciudades fortalecidas con alto muro, con puertas y barras; sin otras muy muchas ciudades sin muro.
6como hicimos a Sehón rey de Hesbón, destruyendo en toda ciudad hombres, mujeres, y niños.
7Y tomamos para nosotros todas las bestias, y los despojos de las ciudades.
8También tomamos en aquel tiempo de mano de dos reyes Amorreos que estaban de esta parte del Jordán, la tierra desde el arroyo de Arnón hasta el monte de Hermón:
9Los Sidonios llaman a Hermón Sirión; y los Amorreos, Senir:)
10Todas las ciudades de la llanura, y todo Galaad, y todo Basán hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.
11Porque solo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama de hierro, ¿ no está en Rabá de los hijos de Amón?; la longitud de ella de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, al codo de un hombre.
12Y esta tierra que heredamos entonces desde Aroer, que está al arroyo de Arnón, y la mitad del monte de Galaad con sus ciudades, di a los Rubenitas y a los Gaditas:
13Y el resto de Galaad, y todo Basán, del reino de Og, di lo a la media tribu de Manasés; toda la tierra de Argob, todo Basán, que se llamaba la tierra de los gigantes.
14Jair hijo de Manasés tomó toda la tierra de Argob hasta el término de Gesur i y Macati; y llamóla de su nombre Basán-havot-jair, hasta hoy.
15Y a Maquir di a Galaad.
16Y a los Rubenitas y Gaditas di de Galaad hasta el arroyo de Arnón, el medio del arroyo por término; hasta el arroyo de Jaboc, término de los hijos de Amón:
17Asimismo la campiña, y el Jordán, y el término, desde Cineret hasta la mar del llano, el mar Salado, las vertientes abajo del Pisga al oriente.
18Y os mandé entonces, diciendo: Jehová vuestro Dios os ha dado esta tierra para que la poseáis: pasaréis armados delante de vuestros hermanos los hijos de Israel todos los valientes.
19Solamente vuestras mujeres, vuestros niños, y vuestros ganados, ( yo sé que tenéis mucho ganado,) quedarán en vuestras ciudades que os he dado,
20Hasta que Jehová dé reposo a vuestros hermanos, así como a vosotros, y hereden también ellos la tierra que Jehová vuestro Dios les da a la otra parte del Jordán: entonces os volveréis cada uno a su heredad que yo os he dado.
21Mandé también a Josué entonces, diciendo: Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho a aquellos dos reyes: así hará Jehová a todos los reinos a los cuales pasarás tú.
22No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros.
23Y oré a Jehová en aquel tiempo, diciendo:
24Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano fuerte: porque ¿ qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga según tus obras, y según tus valentías?
25Pase yo, ruégote, y vea aquella tierra buena, que está a la parte allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.
26Mas Jehová se había enojado contra mí por causa de vosotros, por lo cual no me oyó: y díjome Jehová: Bástate, no me hables más de este negocio.
27Sube a la cumbre del Pisga, y alza tus ojos al occidente, y al aquilón, y al mediodía, y al oriente, y ve por tus ojos: porque no pasarás este Jordán.
28Y manda a Josué, y anímalo, y confórtalo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.
29Y paramos en el valle delante de Bet-peor.
Sobre Deuteronomio 3
¿Qué pasa aquí?
Moisés relata la derrota de Og, rey de Basán, cuyo territorio y ciudades tomó Israel. La tierra al otro lado del Jordán se reparte entre Rubén, Gad y la media tribu de Manasés, con la condición de que sus guerreros crucen el Jordán primero. Moisés le dice a Josué que sea fuerte, porque Dios pelea por Israel. Luego cuenta cómo Dios le negó la entrada a Canaán y le dijo que entregara el liderazgo a Josué.
¿La idea principal?
Las victorias militares al este del Jordán se completan, la tierra se reparte y Moisés recibe su veredicto personal: verá Canaán desde un monte, pero no cruzará.
Una línea para recordar
22: "No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros." La misma palabra que Moisés le dio al pueblo en el Mar Rojo se repite ahora, al este del Jordán, con Canaán a la vista.
El contexto
Los campos de Moab, 1406 a. C. La tierra al este del Jordán está sometida. Desde las alturas de Pisga, en un día despejado, se ven las colinas de Canaán al otro lado del río. Moisés está allí, anciano y lúcido, sabiendo que subirá ese monte una última vez.
¿Quién aparece?
Moisés, como narrador. Og, rey de Basán, un gigante cuya cama de hierro se convierte en una reliquia citada. Josué, comisionado para dirigir. Rubén, Gad y la media tribu de Manasés, a quienes Moisés asigna territorio al otro lado del Jordán.
Por qué importa
El reparto de la tierra al este del Jordán establece la geografía tribal de Israel para los siguientes siglos. En lo personal, la súplica privada de Moisés para entrar en la tierra y la negativa de Dios hacen de este uno de los momentos más humanos de Deuteronomio: incluso el mayor de los profetas cargó con las consecuencias de un solo acto de infidelidad.
Para cuando sientes...
Para cuando lo has dado todo por algo y aun así no puedes verlo terminado. Moisés ve la tierra desde Pisga. A veces terminar la carrera y recibir el premio son dos regalos distintos.