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Deuteronomio 18
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Deuteronomio 18Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1LOS sacerdotes Levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad con Israel; de las ofrendas encendidas a Jehová, y de la heredad de él comerán.

2No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos: Jehová es su heredad, como él les ha dicho.

3Y este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espalda, y las quijadas, y el cuajar.

4Las primicias de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás:

5Porque le ha escogido Jehová tu Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre.

6Y cuando el Levita saliere de alguna de tus ciudades de todo Israel, donde hubiere peregrinado, y viniere con todo deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere,

7Ministrará al nombre de Jehová su Dios, como todos sus hermanos los Levitas que estuvieren allí delante de Jehová.

8Porción como la porción de los otros comerán, además de sus patrimonios.

9Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas gentes.

10No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

11Ni fraguador de encantamentos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico, ni quien pregunte a los muertos.

12Porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de ti.

13Perfecto serás con Jehová tu Dios.

14Porque estas gentes que has de heredar, a agoreros y hechiceros oían: mas tú, no así te ha dado Jehová tu Dios.

15Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: a él oiréis:

16Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oir la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, porque no muera.

17Y Jehová me dijo: Bien han dicho.

18Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.

19que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré.

20Empero el profeta que presumiere hablar palabra en mi nombre, que yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.

21Y si dijeres en tu corazón: ¿ Cómo conoceremos la palabra que Jehová no hubiere hablado?

22Cuando el profeta hablare en nombre de Jehová, y no fuere la tal cosa, ni viniere, es palabra que Jehová no ha hablado: con soberbia la habló aquel profeta: no tengas temor de él.

Sobre Deuteronomio 18

¿Qué pasa aquí?

Moisés establece los derechos y las porciones de los sacerdotes levitas, que no reciben herencia de tierra sino que viven de las ofrendas del pueblo. Prohíbe toda práctica oculta: adivinación, hechicería, lectura de agüeros, encantamientos, médiums y consulta a los muertos, todo lo que practicaban las naciones que iban a ser desposeídas. Luego hace una de las promesas proféticas más importantes de Deuteronomio: Dios levantará en medio de Israel un profeta como Moisés, cuyas palabras deben obedecerse.

¿La idea principal?

El pueblo de Dios no queda sin dirección: los levitas llevan la ley, y un profeta que vendrá llevará directamente la palabra de Dios, lo cual hace que toda forma de guía oculta no solo esté prohibida, sino que sea innecesaria.

Una línea para recordar

15: "Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: a él oiréis:" El versículo más explícitamente mesiánico de Deuteronomio, citado en Hechos como cumplido en Jesús.

El contexto

Los campos de Moab, 1406 a. C. Moisés es el único profeta de esa magnitud que Israel ha conocido. Les dice que después de él habrá otro, y después otro. La línea de la palabra profética no terminará cuando él termine.

¿Quién aparece?

Moisés, legislando y profetizando. Los sacerdotes levitas, cuyo sustento económico se detalla. El profeta que vendrá, sin definir y futuro.

Por qué importa

El profeta prometido del versículo 15 se convierte en una clave de interpretación importante en el Nuevo Testamento y en la esperanza mesiánica judía. La iglesia primitiva, en Hechos 3, lo aplica de forma explícita a Jesús. La prueba de la falsa profecía al final del capítulo, una predicción que no se cumple, basa la autoridad profética en un resultado comprobable.

Para cuando sientes...

Para cuando sientes que avanzas espiritualmente solo, sin una voz clara. La promesa del capítulo es que Dios no deja a la gente a oscuras; siempre habrá una palabra, y sabrás distinguir lo verdadero de lo falso.