Daniel 1Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1EN el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalem, y cercóla.
2Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los vasos de la casa de Dios, y trájolos a tierra de Sinar, a la casa de su dios: y metió los vasos en la casa del tesoro de su dios.
3Y dijo el rey a Aspenaz, príncipe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes,
4Muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, y de buen parecer, y enseñados en toda sabiduría, y sabios en ciencia, y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los Caldeos.
5Y señalóles el rey ración para cada día de la ración de la comida del rey, y del vino de su beber: que los criase tres años, para que al fin de ellos estuviesen delante del rey.
6Y fueron entre ellos, de los hijos de Judá, Daniel, Ananías, Misael y Azarías:
7A los cuales el príncipe de los eunucos puso nombres: y puso a Daniel, Beltsasar; y a Ananías, Sadrac; y a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.
8Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse.
9Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el príncipe de los eunucos.)
10Y dijo el príncipe de los eunucos a Daniel: Tengo temor de mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él habrá visto vuestros rostros más tristes que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.
11Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el príncipe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael, y Azarías:
12Prueba, te ruego, tus siervos diez días, y dennos legumbres a comer, y agua a beber.
13Parezcan luego delante de ti nuestros rostros, y los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey; y según que vieres, harás con tus siervos.
14Consintió pues con ellos en esto, y probó con ellos diez días.
15Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más nutrido de carne, que los otros muchachos que comían de la ración de la comida del rey.
16Así fue que Melsar tomaba la ración de la comida de ellos, y el vino de su beber, y dábales legumbres.
17Y a estos cuatro muchachos dióles Dios conocimiento e inteligencia en todas letras y ciencia: mas Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.
18Pasados pues los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el príncipe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor.
19Y el rey habló con ellos, y no fue hallado entre todos ellos otro como Daniel, Ananías, Misael, y Azarías: y así estuvieron delante del rey.
20Y en todo negocio de sabiduría e inteligencia que el rey les demandó, hallólos diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.
21Y fue Daniel hasta el año primero del rey Ciro.
Sobre Daniel 1
¿Qué pasa aquí?
Nabucodonosor sitia Jerusalén y lleva a Babilonia a jóvenes nobles de Israel para formarlos durante tres años en la lengua y la cultura de los caldeos. Daniel y sus tres amigos son escogidos. Daniel rechaza la comida del rey para no contaminarse, negocia una prueba de diez días a base de legumbres, y al final ellos se ven más sanos que todos los demás. Dios da sabiduría a los cuatro, y a Daniel el don de interpretar visiones.
¿La idea principal?
Obligado a asimilarse a un imperio, Daniel encuentra una manera callada de mantenerse fiel, y Dios convierte esa fidelidad en influencia.
Una línea para recordar
8: "Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse." Todo el libro gira en torno a esta única decisión interior, tomada antes de que ocurra ningún milagro.
El contexto
Es aproximadamente el año 605 a. C. Nabucodonosor acaba de ganar la batalla de Carquemis y está consolidando su control sobre el Cercano Oriente. Llevarse a los jóvenes de las familias reales conquistadas era política babilónica habitual: formarlos, cambiarles el nombre y hacerlos útiles al imperio. Daniel es un adolescente. Servirá en esta corte durante más de sesenta años.
¿Quién aparece?
Daniel, que fija los términos de la fidelidad en el exilio; Ananías, Misael y Azarías, a quienes rebautizan como Sadrac, Mesac y Abed-nego; Aspenaz, el funcionario de la corte que se muestra comprensivo; Nabucodonosor, el rey en la cumbre del poder babilónico.
Por qué importa
El capítulo 1 establece el carácter de Daniel antes de que lleguen las crisis: no se rebela a gritos, negocia con cuidado y guarda su conciencia. Para las comunidades judías que leían esto durante las persecuciones de la época helenística, Daniel era la prueba de que la identidad podía sobrevivir a la ocupación sin confrontación.
Para cuando sientes...
Para cuando estás dentro de un sistema diseñado para cambiar quién eres. Daniel no entra en pánico ni protesta; hace una pregunta pequeña y concreta, y confía en el resultado.