2 Crónicas 7Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y COMO Salomón acabó de orar, el fuego descendió de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová hinchió la casa.
2Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová.
3Y como vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, cayeron en tierra sobre sus rostros en el pavimento, y adoraron, confesando a Jehová y diciendo: Que es bueno, que su misericordia es para siempre.
4Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron víctimas delante de Jehová.
5Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veinte y dos mil bueyes, y ciento veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo.
6Y los sacerdotes asistían en su ministerio; y los Levitas con los instrumentos de música de Jehová, los cuales había hecho el rey David para confesar a Jehová, que su misericordia es para siempre; cuando David alababa por mano de ellos. Asimismo los sacerdotes tañían trompetas delante de ellos, y todo Israel estaba en pie.
7También santificó Salomón el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehová, por cuanto había ofrecido allí los holocaustos, y los sebos de los pacíficos; porque en el altar de bronce que Salomón había hecho, no podían caber los holocaustos, y el presente, y los sebos.
8Entonces hizo Salomón fiesta siete días, y con él todo Israel, una grande congregación, desde la entrada de Hamat hasta el arroyo de Egipto.
9Al octavo día hicieron convocación, porque habían hecho la dedicación del altar en siete días, y habían celebrado la solemnidad por siete días.
10Y a los veintitrés del mes séptimo envió al pueblo a sus estancias, alegres y gozosos de corazón por los beneficios que Jehová había hecho a David, y a Salomón, y a su pueblo Israel.
11Acabó pues Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey: y todo lo que Salomón tuvo en voluntad de hacer en la casa de Jehová y en su casa, fue prosperado.
12Y apareció Jehová a Salomón de noche, y díjole: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio.
13Si yo cerrare los cielos, que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;
14Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
15Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, a la oración en este lugar:
16Pues que ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.
17Y tú, si anduvieres delante de mí, como anduvo David tu padre, e hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis derechos,
18Yo confirmaré el trono de tu reino, como concerté con David tu padre, diciendo: No faltará varón de ti que domine en Israel.
19Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mis preceptos que os he propuesto, y fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis,
20Yo los arrancaré de mi tierra que les he dado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré de delante de mí, y pondréla por proverbio y fábula en todos los pueblos.
21Y esta casa que habrá sido ilustre, será espanto a todo el que pasare, y dirá: ¿ Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?
22Y se responderá: Por cuanto dejaron a Jehová Dios de sus padres, el cual los sacó de la tierra de Egipto, y han abrazado dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron: por eso él ha traído todo este mal sobre ellos.
Sobre 2 Crónicas 7
¿Qué pasa aquí?
Desciende fuego del cielo y consume las ofrendas de la dedicación. La gloria de Jehová llena el templo y el pueblo se inclina rostro en tierra, adorando y dando gracias. Salomón y el pueblo celebran durante catorce días. Después de la fiesta, Dios se le aparece a Salomón de noche y le confirma que oyó la oración, que eligió el templo y que estará presente allí. También le advierte: si el pueblo se aparta de él, vendrá el juicio y el templo quedará en ruinas.
¿La idea principal?
Dios acepta la dedicación, hace suyo el templo con fuego y gloria, y enseguida añade una condición: la relación requiere fidelidad, no solo un edificio.
Una línea para recordar
14: "Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra." El versículo más citado de 2 Crónicas y uno de los más invocados en tiempos de crisis nacional.
El contexto
La fiesta de catorce días que sigue a la dedicación es una de las grandes celebraciones del Antiguo Testamento. Cada tribu, cada casa, comiendo y adorando juntos ante el nuevo templo. El cronista escribe desde un mundo donde esa unidad es un recuerdo y una promesa. La celebración importa porque muestra lo que es posible cuando la nación está bien orientada.
¿Quién aparece?
Dios, que envía fuego y habla de noche; Salomón, que recibe la respuesta divina; el pueblo, que ve el fuego y cae sobre su rostro.
Por qué importa
El versículo 14 se ha convertido en un texto de arrepentimiento nacional en muchas tradiciones, sobre todo en Estados Unidos, donde se cita en tiempos de guerra, desastre y crisis moral. El cronista lo pone en el centro de su historia porque es la bisagra: esto es lo que determina si Israel prospera o sufre. Todo lo demás en Crónicas es un caso de estudio de si se siguió o no este versículo.
Para cuando sientes...
Para cuando esperas que lo que construiste, oraste u ofreciste haya sido aceptado. El fuego del cielo no es sutil. Este capítulo honra el anhelo de una señal clara y la da, y luego añade la condición que lo cambia todo.