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2 Crónicas 23
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2 Crónicas 23Reina Valera 1909 · Biblia en audio

1MAS el séptimo año se animó Joiada, y tomó consigo en alianza a los centuriones, Azarías hijo de Jeroam, y a Ismael hijo de Johanán, y a Azarías hijo de Obed, y a Maasías hijo de Adaías, y a Elisafat hijo de Zicri;

2Los cuales rodeando por Judá, juntaron los Levitas de todas las ciudades de Judá, y a los príncipes de las familias de Israel, y vinieron a Jerusalem.

3Y toda la multitud hizo alianza con el rey en la casa de Dios. Y él les dijo: He aquí el hijo del rey, el cual reinará, como Jehová lo tiene dicho de los hijos de David.

4Lo que habéis de hacer es: la tercera parte de vosotros, los que entran de semana, estarán de porteros con los sacerdotes y los Levitas;

5Y la tercera parte, a la casa del rey; y la tercera parte, a la puerta del fundamento: y todo el pueblo estará en los patios de la casa de Jehová.

6Y ninguno entre en la casa de Jehová, sino los sacerdotes y Levitas que sirven: estos entrarán, porque están consagrados; y todo el pueblo hará la guardia de Jehová.

7Y los Levitas rodearán al rey por todas partes, y cada uno tendrá sus armas en la mano; y cualquiera que entrare en la casa, muera: y estaréis con el rey cuando entrare, y cuando saliere.

8Y los Levitas y todo Judá lo hicieron todo como lo había mandado el sacerdote Joiada: y tomó cada uno los suyos, los que entraban de semana, y los que salían el sábado: porque el sacerdote Joiada no dio licencia a las compañías.

9Dio también el sacerdote Joiada a los centuriones las lanzas, paveses y escudos que habían sido del rey David, que estaban en la casa de Dios;

10Y puso en orden a todo el pueblo, teniendo cada uno su espada en la mano, desde el rincón derecho del templo hasta el izquierdo, hacia el altar y la casa, en derredor del rey por todas partes.

11Entonces sacaron al hijo del rey, y pusiéronle la corona y el testimonio, e hiciéronle rey; y Joiada y sus hijos le ungieron, diciendo luego: ¡ Viva el rey!

12Y como Atalía oyó el estruendo de la gente que corría, y de los que bendecían al rey, vino al pueblo a la casa de Jehová;

13Y mirando, vio al rey que estaba junto a su columna a la entrada, y los príncipes y los trompetas junto al rey, y que todo el pueblo de la tierra hacía alegrías, y sonaban bocinas, y cantaban con instrumentos de música los que sabían alabar. Entonces Atalía rasgó sus vestidos, y dijo: ¡ Conjuración, conjuración!

14Y sacando el pontífice Joiada los centuriones y capitanes del ejército, díjoles: Sacadla fuera del recinto; y el que la siguiere, muera a cuchillo: porque el sacerdote había mandado que no la matasen en la casa de Jehová.

15Ellos pues le echaron mano, y luego que hubo ella pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, allí la mataron.

16Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová.

17Después de esto entró todo el pueblo en el templo de Baal, y derribáronlo, y también sus altares; e hicieron pedazos sus imágenes, y mataron delante de los altares a Matán, sacerdote de Baal.

18Luego ordenó Joiada los oficios en la casa de Jehová bajo la mano de los sacerdotes y Levitas, según David los había distribuído en la casa de Jehová, para ofrecer a Jehová los holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés, con gozo y cantares, conforme a la ordenación de David.

19Puso también porteros a las puertas de la casa de Jehová, para que por ninguna vía entrase ningún inmundo.

20Tomó después los centuriones, y los principales, y los que gobernaban el pueblo; y a todo el pueblo de la tierra, y llevó al rey de la casa de Jehová; y viniendo hasta el medio de la puerta mayor de la casa del rey, sentaron al rey sobre el trono del reino.

21Y todo el pueblo del país hizo alegrías: y la ciudad estuvo quieta, muerto que hubieron a Atalía a cuchillo.

Sobre 2 Crónicas 23

¿Qué pasa aquí?

En el séptimo año, el sacerdote Joiada reúne a los jefes militares y a los levitas, revela al príncipe escondido Joás y organiza un pacto y una coronación. Ponen a Joás en el templo, lo coronan, y el pueblo grita: Viva el rey. Atalía oye el alboroto, llega, rasga sus vestidos y grita traición. La sacan y la ejecutan. Joiada renueva el pacto, el pueblo derriba el templo de Baal y la ciudad queda tranquila.

¿La idea principal?

Restaurar al rey legítimo requiere valentía, alianzas, sentido del momento y un sacerdote dispuesto a actuar donde los reyes no pueden.

Una línea para recordar

16: "Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová." La coronación no es solo un acontecimiento político, sino una renovación del pacto: quién es rey depende de quién es Dios.

El contexto

Los levitas se colocan en posiciones precisas alrededor del templo: la puerta del sur, la del norte, la del cimiento, las esquinas. Es una operación militar vestida de liturgia. El toque de trompeta y los gritos del pueblo convierten la coronación en un hecho público e irreversible antes de que Atalía pueda reaccionar. Joiada entiende que la legitimidad es en parte teatro, y escenifica esta a la perfección.

¿Quién aparece?

Joiada el sacerdote, el arquitecto de la restauración; los cinco jefes militares que forman la alianza; Joás, el rey de siete años; Atalía, que muere cuando se restablece el orden legítimo.

Por qué importa

El papel de Joiada aquí es extraordinario: un sacerdote que organiza una revolución política por razones teológicas. No es consejero de un rey, sino quien toma la iniciativa. El cronista lo presenta como algo correcto: cuando la línea política se corrompe, el liderazgo religioso es responsable de la restauración. Esto resonaba profundamente en los lectores posteriores al exilio, que veían a sacerdotes y gobernadores como colíderes en la reconstrucción de Judá.

Para cuando sientes...

Para cuando algo que le pertenece a la justicia ha sido ocupado injustamente y te preguntas si te toca a ti actuar. Joiada pasa seis años preparándose y espera el momento justo. Entonces actúa con decisión. El capítulo honra tanto la paciencia como la valentía.