2 Crónicas 2Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1DETERMINÓ pues Salomón edificar casa al nombre de Jehová, y otra casa para su reino.
2Y contó Salomón setenta mil hombres que llevasen cargas, y ochenta mil hombres que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos que los gobernasen.
3Y envió a decir Salomón a Hiram rey de Tiro: Haz conmigo como hiciste con David mi padre, enviándole cedros para que edificara para sí casa en que morase.
4He aquí yo tengo que edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, para consagrársela, para quemar perfumes aromáticos delante de él, y para la colocación continua de los panes de la proposición, y para holocaustos a mañana y tarde, y los sábados, y nuevas lunas, y festividades de Jehová nuestro Dios; lo cual ha de ser perpetuo en Israel.
5Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande: porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses.
6quién será tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; ¿ quién pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de él?
7Envíame pues ahora un hombre hábil, que sepa trabajar en oro, y en plata, y en metal, y en hierro, en púrpura, y en grana, y en cárdeno, y que sepa esculpir con los maestros que están conmigo en Judá y en Jerusalem, los cuales previno mi padre.
8Envíame también madera de cedro, de haya, de pino, del Líbano: porque yo sé que tus siervos entienden de cortar madera en el Líbano; y he aquí, mis siervos irán con los tuyos,
9Para que me apresten mucha madera, porque la casa que tengo de edificar ha de ser grande y portentosa.
10Y he aquí para los operarios tus siervos, cortadores de la madera, he dado veinte mil coros de trigo en grano, y veinte mil coros de cebada, y veinte mil batos de vino, y veinte mil batos de aceite.
11Entonces Hiram rey de Tiro respondió por letras, las que envió a Salomón: Porque Jehová amó a su pueblo, te ha puesto por rey sobre ellos.
12Y además decía Hiram: Bendito sea Jehová el Dios de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y que dio al rey David hijo sabio, entendido, cuerdo y prudente, que edifique casa a Jehová, y casa para su reino.
13Yo pues te he enviado un hombre hábil y entendido, que fue de Hiram mi padre,
14Hijo de una mujer de las hijas de Dan, mas su padre fue de Tiro; el cual sabe trabajar en oro, y plata, y metal, y hierro, en piedra y en madera, en púrpura y en cárdeno, en lino y en carmesí; asimismo para esculpir todas figuras, y sacar toda suerte de diseño que se le propusiere, y estar con tus hombres peritos, y con los de mi señor David tu padre.
15Ahora pues, enviará mi señor a sus siervos el trigo y cebada, y aceite y vino, que ha dicho;
16Y nosotros cortaremos en el Líbano la madera que hubieres menester, y te la traeremos en balsas por la mar hasta Jope, y tú la harás llevar hasta Jerusalem.
17Y contó Salomón todos los hombres extranjeros que estaban en la tierra de Israel, después de haberlos ya contado David su padre, y fueron hallados ciento cincuenta y tres mil seiscientos.
18Y señaló de ellos setenta mil para llevar cargas, y ochenta mil que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos por sobrestantes para hacer trabajar al pueblo.
Sobre 2 Crónicas 2
¿Qué pasa aquí?
Salomón se prepara para edificar el templo. Cuenta a los extranjeros que viven en la tierra como obreros, organiza a decenas de miles de trabajadores y escribe a Hiram, rey de Tiro, pidiéndole artesanos hábiles y madera de cedro. Explica el propósito del templo: un lugar de sacrificio y adoración para un Dios tan grande que ninguna casa puede de verdad contenerlo. Hiram responde con calidez y acepta enviar materiales y un maestro artesano.
¿La idea principal?
Edificar una casa para Dios empieza con el reconocimiento humilde de que ninguna construcción puede contenerlo, y con el trabajo práctico de reunir gente y materiales.
Una línea para recordar
6: "quién será tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; ¿ quién pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de él?" La teología honesta en el centro del proyecto: no es una vivienda para Dios, sino un lugar de encuentro.
El contexto
Tiro era una ciudad estado fenicia en la costa del Mediterráneo, refinada en cultura y en comercio. La alianza de Salomón con Hiram, establecida por su padre David, hizo posible el templo. Los bosques de cedro del Líbano daban el mejor material de construcción del mundo antiguo. Es comercio internacional al servicio de la adoración, y al cronista no le parece nada incómodo.
¿Quién aparece?
Salomón, el organizador y el que escribe las cartas; Hiram de Tiro, el aliado generoso del norte; Hiram-abí, el maestro artesano de ascendencia mixta enviado como respuesta.
Por qué importa
El cronista subraya la cooperación entre naciones en la construcción del templo. La colaboración voluntaria de Hiram sugiere que incluso gobernantes gentiles reconocían algo importante en lo que Israel estaba edificando. La enorme mano de obra también le recuerda al lector que los grandes actos de adoración requieren enormes actos de trabajo.
Para cuando sientes...
Para cuando una tarea parece imposiblemente grande y estás juntando todo lo que tienes antes de empezar. Salomón no espera condiciones perfectas. Cuenta lo que tiene y escribe la primera carta.