1 Samuel 20Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1Y DAVID huyó de Naiot que es en Rama, y vínose delante de Jonatán, y dijo: ¿ Qué he hecho yo? ¿ cuál es mi maldad, o cuál mi pecado contra tu padre, que él busca mi vida?
2Y él le dijo: En ninguna manera; no morirás. He aquí que mi padre ninguna cosa hará, grande ni pequeña, que no me la descubra: ¿ por qué pues me encubrirá mi padre este negocio? No será así.
3Y David volvió a jurar, diciendo: Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos, y dirá: No sepa esto Jonatán, porque no tenga pesar: y ciertamente, vive Jehová y vive tu alma, que apenas hay un paso entre mí y la muerte.
4Y Jonatán dijo a David: ¿ Qué discurre tu alma, y harélo por ti?
5Y David respondió a Jonatán: He aquí que mañana será nueva luna, y yo acostumbro sentarme con el rey a comer: mas tú dejarás que me esconda en el campo hasta la tarde del tercer día.
6Si tu padre hiciere mención de mí, dirás: Rogóme mucho que lo dejase ir presto a Belén su ciudad, porque todos los de su linaje tienen allá sacrificio aniversario.
7Si él dijere, Bien está, paz tendrá tu siervo; mas si se enojare, sabe que la malicia es en él consumada.
8Harás pues misericordia con tu siervo, ya que has traído tu siervo a alianza de Jehová contigo: y si maldad hay en mí mátame tú, que no hay necesidad de llevarme hasta tu padre.
9Y Jonatán le dijo: Nunca tal te suceda; antes bien, si yo entendiera ser consumada la malicia de mi padre, para venir sobre ti, ¿ no había yo de descubrírtelo?
10Dijo entonces David a Jonatán: ¿ Quién me dará aviso? o ¿ qué si tu padre te respondiere ásperamente?
11Y Jonatán dijo a David: Ven, salgamos al campo. Y salieron ambos al campo.
12Entonces dijo Jonatán a David: Oh Jehová Dios de Israel, cuando habré yo preguntado a mi padre mañana a esta hora, o después de mañana, y él apareciere bien para con David, si entonces no enviare a ti, y te lo descubriere,
13Jehová haga así a Jonatán, y esto añada. Mas si a mi padre pareciere bien hacerte mal, también te lo descubriré, y te enviaré, y te irás en paz: y sea Jehová contigo, como fue con mi padre.
14Y si yo viviere, harás conmigo misericordia de Jehová; mas si fuere muerto,
15No quitarás perpetuamente tu misericordia de mi casa. Cuando desarraigare Jehová uno por uno los enemigos de David de la tierra, aun a Jonatán quite de su casa, si te faltare.
16Así hizo Jonatán alianza con la casa de David, diciendo: Requiéralo Jehová de la mano de los enemigos de David.
17Y tornó Jonatán a jurar a David, porque le amaba, porque le amaba como a su alma.
18Díjole luego Jonatán: Mañana es nueva luna, y tú serás echado de menos, porque tu asiento estará vacío.
19Estarás pues tres días, y luego descenderás, y vendrás al lugar donde estabas escondido el día de trabajo, y esperarás junto a la piedra de Ezel;
20Y yo tiraré tres saetas hacia aquel lado, como ejercitándome al blanco.
21Y luego enviaré el criado diciéndole: Ve, busca las saetas. Y si dijere al mozo: He allí las saetas más acá de ti, tómalas: tú vendrás, porque paz tienes, y nada hay de mal, vive Jehová.
22Mas si yo dijere al mozo así: He allí las saetas más allá de ti: vete, porque Jehová te ha enviado.
23Y cuanto a las palabras que yo y tú hemos hablado, sea Jehová entre mí y ti para siempre.
24David pues se escondió en el campo, y venida que fue la nueva luna, sentóse el rey a comer pan.
25Y el rey se sentó en su silla, como solía, en el asiento junto a la pared, y Jonatán se levantó, y sentóse Abner al lado de Saúl, y el lugar de David estaba vacío.
26Mas aquel día Saúl no dijo nada, porque se decía: Habrále acontecido algo, y no está limpio; no estará purificado.
27El día siguiente, el segundo día de la nueva luna, aconteció también que el asiento de David estaba vacío. Y Saúl dijo a Jonatán su hijo: ¿ Por qué no ha venido a comer el hijo de Isaí hoy ni ayer?
28Y Jonatán respondió a Saúl: David me pidió encarecidamente le dejase ir hasta Belén.
29Ruégote que me dejes ir, porque tenemos sacrificio los de nuestro linaje en la ciudad, y mi hermano mismo me lo ha mandado; por tanto, si he hallado gracia en tus ojos, haré una escapada ahora, y visitaré a mis hermanos. Por esto pues no ha venido a la mesa del rey.
30Entonces Saúl se enardeció contra Jonatán, y díjole: Hijo de la perversa y rebelde, ¿ no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre?
31Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la tierra, ni tú serás firme, ni tu reino. Envía pues ahora, y tráemelo, porque ha de morir.
32Y Jonatán respondió a su padre Saúl, y díjole: ¿ Por qué morirá? ¿ qué ha hecho?
33Entonces Saúl le arrojó una lanza por herirlo: de donde entendió Jonatán que su padre estaba determinado a matar a David.
34Y levantóse Jonatán de la mesa con exaltada ira, y no comió pan el segundo día de la nueva luna: porque tenía dolor a causa de David, porque su padre le había afrentado.
35Al otro día de mañana, salió Jonatán al campo, al tiempo aplazado con David, y un mozo pequeño con él.
36Y dijo a su mozo: Corre y busca las saetas que yo tirare. Y como el muchacho iba corriendo, él tiraba la saeta que pasara más allá de él.
37Y llegando el muchacho adonde estaba la saeta que Jonatán había tirado, Jonatán dio voces tras el muchacho, diciendo: ¿ No está la saeta más allá de ti?
38Y tornó a gritar Jonatán tras el muchacho: Date priesa, aligera, no te pares. Y el muchacho de Jonatán cogió las saetas, y vínose a su señor.
39Empero ninguna cosa entendió el muchacho: solamente Jonatán y David entendían el negocio.
40Luego dio Jonatán sus armas a su muchacho, y díjole: Vete y llévalas a la ciudad.
41Y luego que el muchacho se hubo ido, se levantó David de la parte del mediodía, e inclinóse tres veces postrándose hasta la tierra: y besándose el uno al otro, lloraron el uno con el otro, aunque David lloró más.
42Y Jonatán dijo a David: Vete en paz, que ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová sea entre mí y ti, entre mi simiente y la simiente tuya, para siempre. Y él se levantó y fuése: y Jonatán se entró en la ciudad.
Sobre 1 Samuel 20
¿Qué pasa aquí?
David va a Jonatán y le pregunta cuál es su pecado contra Saúl. Jonatán está seguro de que su padre se lo habría dicho; David responde que Saúl sabe que Jonatán lo ama. Hacen un pacto: David pondrá a prueba la intención de Saúl faltando al banquete de la luna nueva, y Jonatán averiguará cómo reacciona Saúl. En el banquete, la ira de Saúl confirma lo peor. Jonatán se encuentra con David en el campo, le hace señas con flechas y despide a su muchacho para llorar a solas con David. Se juran lealtad de pacto antes de separarse.
¿La idea principal?
Jonatán escoge a David por encima de la dinastía. Es la amistad más costosa de la Biblia.
Una línea para recordar
41: "Y luego que el muchacho se hubo ido, se levantó David de la parte del mediodía, e inclinóse tres veces postrándose hasta la tierra: y besándose el uno al otro, lloraron el uno con el otro, aunque David lloró más." El dolor aquí no es debilidad. Es reconocer que lo que están perdiendo es real.
El contexto
El banquete de la luna nueva era una ocasión real obligatoria. La ausencia de David es un acto político tanto como una prueba. El elaborado sistema de señales con flechas que idean muestra hasta qué punto se ha cortado la comunicación; ya no pueden hablar con seguridad en ningún espacio público.
¿Quién aparece?
David y Jonatán, cuya amistad es la relación más desarrollada del libro; Saúl, cuyo estallido en la mesa revela lo que ya estaba claro.
Por qué importa
El pacto de Jonatán con David es un acto político tanto como personal. Está renunciando a su derecho al trono en favor de un hombre al que su padre intenta matar. La profundidad de este pacto tendrá eco en 2 Samuel.
Para cuando sientes...
Cuando Saúl le arroja una lanza a Jonatán en la mesa, ya es imposible malinterpretar la situación. La escena en que Jonatán le dice a David que se vaya es una de las despedidas más bellamente escritas de las Escrituras.