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1 Samuel 18
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1 Samuel 18Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1Y ASÍ que él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán fue ligada con la de David, y amólo Jonatán como a su alma.

2Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de su padre.

3E hicieron alianza Jonatán y David, porque él le amaba como a su alma.

4Y Jonatán se desnudó la ropa que tenía sobre sí, y dióla a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, y su arco, y su talabarte.

5Y salía David a donde quiera que Saúl le enviaba, y portábase prudentemente. Hízolo por tanto Saúl capitán de gente de guerra, y era acepto en los ojos de todo el pueblo, y en los ojos de los criados de Saúl.

6Y aconteció que como volvían ellos, cuando David tornó de matar al Filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando, y con danzas, con tamboriles, y con alegrías y sonajas, a recibir al rey Saúl.

7Y cantaban las mujeres que danzaba, y decían: Saúl hirió sus miles, y David sus diez miles.

8Y enojóse Saúl en gran manera, y desagradó esta palabra en sus ojos, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino.

9Y desde aquel día Saúl miró de través a David.

10Otro día aconteció que el espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y mostrábase en su casa con trasportes de profeta: y David tañía con su mano como los otros días; y estaba una lanza a mano de Saúl.

11Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David en la pared. Y dos veces se apartó de él David.

12Mas Saúl se temía de David, por cuanto Jehová era con él, y se había apartado de Saúl.

13Apartólo pues Saúl de sí, e hízole capitán de mil; y salía y entraba delante del pueblo.

14Y David se conducía prudentemente en todos sus negocios, y Jehová era con él.

15Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, temíase de él.

16Mas todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos.

17Y dijo Saúl a David: He aquí yo te daré a Merab mi hija mayor por mujer: solamente que me seas hombre valiente, y hagas las guerras de Jehová. Mas Saúl decía: No será mi mano contra él, mas la mano de los Filisteos será contra él.

18Y David respondió a Saúl: ¿ Quién soy yo, o qué es mi vida, o la familia de mi padre en Israel, para ser yerno del rey?

19Y venido el tiempo en que Merab, hija de Saúl, se había de dar a David, fue dada por mujer a Adriel Meholatita.

20Mas Mical la otra hija de Saúl amaba a David; y fue dicho a Saúl, lo cual plugo en sus ojos.

21Y Saúl dijo: Yo se la daré, para que le sea por lazo, y para que la mano de los Filisteos sea contra él. Dijo pues Saúl a David: Con la otra serás mi yerno hoy.

22Y mandó Saúl a sus criados: Hablad en secreto a David, diciéndole: He aquí, el rey te ama, y todos sus criados te quieren bien; sé pues yerno del rey.

23Y los criados de Saúl hablaron estas palabras a los oídos de David. Y David dijo: ¿ Paréceos a vosotros que es poco ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre y de ninguna estima?

24Y los criados de Saúl le dieron la respuesta diciendo: Tales palabras ha dicho David.

25Y Saúl dijo: Decid así a David: No está el contentamiento del rey en el dote, sino en cien prepucios de Filisteos, para que sea tomada venganza de los enemigos del rey. Mas Saúl pensaba echar a David en manos de los Filisteos.

26Y como sus criados declararon a David estas palabras, plugo la cosa en los ojos de David, para ser yerno del rey. Y como el plazo no era aún cumplido,

27Levantóse David, y partióse con su gente, e hirió doscientos hombres de los Filisteos; y trajo David los prepucios de ellos, y entregáronlos todos al rey, para que él fuese hecho yerno del rey. Y Saúl le dio a su hija Mical por mujer.

28Pero Saúl, viendo y considerando que Jehová era con David, y que su hija Mical lo amaba,

29Temióse más de David; y fue Saúl enemigo de David todos los días.

30Y salían los príncipes de los Filisteos; y como ellos salían, portábase David más prudentemente que todos los siervos de Saúl: y era su nombre muy ilustre.

Sobre 1 Samuel 18

¿Qué pasa aquí?

Jonatán ama a David como a sí mismo y hace un pacto con él, dándole su manto y sus armas. David recibe mando militar y tiene éxito en todo. Las mujeres cantan que Saúl hirió a sus miles y David a sus diez miles, y la envidia de Saúl se enciende. Saúl le arroja la lanza a David dos veces. Lo envía a la batalla esperando que los filisteos lo maten; David gana cada enfrentamiento. Mical, hija de Saúl, ama a David. Saúl se la ofrece por esposa a cambio de cien prepucios de filisteos, esperando que David muera en el intento. David trae doscientos.

¿La idea principal?

La envidia destruye desde adentro. Saúl no puede celebrar una victoria que no ganó él, y eso empieza a consumirlo.

Una línea para recordar

14: "Y David se conducía prudentemente en todos sus negocios, y Jehová era con él." La repetición de esta idea en distintas formas es la explicación del texto de por qué fracasa todo lo que Saúl lanza contra David.

El contexto

La corte de Saúl en Gabaa, hacia el año 1038 a.C. David pasa de pastor a músico de la corte y a comandante militar en rápida sucesión. El canto de las mujeres probablemente es alabanza popular, no un cálculo formal, pero Saúl lo oye como una declaración política. Desde ese momento, sus cuentas son de suma cero.

¿Quién aparece?

David, que tiene éxito sin proponérselo; Saúl, que cae en espiral hacia la paranoia; Jonatán, que escoge a David por encima de la política de su padre; Mical, cuyo amor por David es la primera vez que el texto dice que una mujer ama a un hombre.

Por qué importa

Aquí se establece el triángulo de afectos de la familia de Saúl. Jonatán y Mical aman a David más de lo que se alinean con Saúl. Esto creará las tensiones estructurales de los doce capítulos siguientes.

Para cuando sientes...

Jonatán entregando a David su manto, su armadura, su espada, su arco y su cinto es un acto de entrega simbólica extraordinaria. Le está pasando las señales visibles de su futura realeza.