1 Corintios 10Reina Valera 1909 · Biblia en audio
1PORQUE no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron la mar;
2Y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar;
3Y todos comieron la misma vianda espiritual;
4Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo:
5Mas de muchos de ellos no se agradó Dios; por lo cual fueron postrados en el desierto.
6Empero estas cosas fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
7Ni seáis honradores de ídolos, como algunos de ellos; según está escrito: Sentóse el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a jugar.
8Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veinte y tres mil.
9Ni tentemos a Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes.
10Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
11Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado.
12Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga.
13No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
14Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.
15Como a sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.
16La copa de bendición que bendecimos, ¿ no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿ no es la comunión del cuerpo de Cristo?
17Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.
18Mirad a Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿ no son partícipes con el altar?
19Qué pues digo? ¿ Que el ídolo es algo? ¿ o que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos?
20Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.
21No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
22O provocaremos a celo al Señor? ¿ Somos más fuertes que él?
23Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.
24Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
25De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;
26Porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.
27Y si algún infiel os llama, y queréis ir, de todo lo que se os pone delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.
28Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos: no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia: porque del Señor es la tierra y lo que la hinche.
29La conciencia, digo, no tuya, sino del otro. Pues ¿ por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?
30Y si yo con agradecimiento participo, ¿ por qué he de ser blasfemado por lo que doy gracias?
31Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, haced lo todo a gloria de Dios.
32Sed sin ofensa a Judíos, y a Gentiles, y a la iglesia de Dios:
33Como también yo en todas las cosas complazco a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.
Sobre 1 Corintios 10
¿Qué pasa aquí?
Pablo advierte a los corintios contra el exceso de confianza usando la historia de Israel en el desierto como texto de escarmiento. Los israelitas tuvieron los mismos privilegios espirituales, la nube, el paso del mar, la comida y la bebida espirituales, y aun así la mayoría fue destruida. Luego vuelve a la cuestión de la carne ofrecida a los ídolos con advertencias más duras sobre la participación real en banquetes del culto pagano, que él ve como algo genuinamente distinto de comer en casa carne comprada, antes de llegar al principio: hazlo todo para la gloria de Dios.
¿La idea principal?
El privilegio espiritual no es protección espiritual. Israel tuvo todas las ventajas y cayó. Los corintios, confiados en su conocimiento y en su participación en los sacramentos, caminan sobre un hielo que creen firme.
Una línea para recordar
12: "Así que, el que piensa estar firme, mire no caiga." Este versículo pincha directamente la confianza en sí mismos de los corintios; lo que parece una madurez espiritual segura puede ser la posición más peligrosa de todas.
El contexto
La generación del desierto anduvo errante entre Egipto y Canaán durante cuarenta años. Pablo enumera cuatro fallas concretas de Números y Éxodo: la idolatría en el Sinaí, la inmoralidad sexual con las mujeres moabitas, tentar a Dios en Masah y Meriba, y murmurar por el maná. A cada una le siguió un juicio devastador. La cómoda sensación de los corintios de haber llegado espiritualmente se está midiendo con esa historia.
¿Quién aparece?
Israel en el desierto funciona como un personaje colectivo de advertencia: participaron del agua de la roca y del maná, que Pablo lee como anticipos espirituales del bautismo y de la comunión, y aun así cayeron en idolatría, inmoralidad sexual, en tentar a Dios y en murmuración. Estas fallas se presentan como lecciones escritas expresamente para las personas a quienes Pablo se dirige.
Por qué importa
La lectura tipológica que hace Pablo del relato del Éxodo logra algo importante: insiste en que la participación en los sacramentos no garantiza la seguridad espiritual. El bautismo y la Cena del Señor son medios reales de gracia, pero pueden recibirse de maneras que no transforman. La confianza de los corintios en su propio estatus espiritual se parece estructuralmente al exceso de confianza que precedió a los repetidos derrumbes de Israel en el desierto.
Para cuando sientes...
El capítulo pasa de la advertencia a la seguridad y vuelve otra vez. Fiel es Dios, que no te dejará ser tentado más de lo que puedes resistir (versículo 13), es un consuelo genuino. Pero está incrustado en un pasaje sobre personas destruidas por su propia presunción. Los dos filos cortan.