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Job 28
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Job 28Reina Valera 1909 · Biblia en audio

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1CIERTAMENTE la plata tiene sus veneros, y el oro lugar donde se forma.

2El hierro se saca del polvo, y de la piedra es fundido el metal.

3A las tinieblas puso término, y examina todo a la perfección, las piedras que hay en la oscuridad y en la sombra de muerte.

4Brota el torrente de junto al morador, aguas que el pie había olvidado: sécanse luego, vanse del hombre.

5De la tierra nace el pan, y debajo de ella estará como convertida en fuego.

6Lugar hay cuyas piedras son zafiro, y sus polvos de oro.

7Senda que nunca la conoció ave, ni ojo de buitre la vio:

8Nunca la pisaron animales fieros, ni león pasó por ella.

9En el pedernal puso su mano, y trastornó los montes de raíz.

10De los peñascos cortó ríos, y sus ojos vieron todo lo preciado.

11Detuvo los ríos en su nacimiento, e hizo salir a luz lo escondido.

12dónde se hallará la sabiduría? ¿ y dónde está el lugar de la prudencia?

13No conoce su valor el hombre, ni se halla en la tierra de los vivientes.

14El abismo dice: No está en mí: y la mar dijo: Ni conmigo.

15No se dará por oro, ni su precio será a peso de plata.

16No puede ser apreciada con oro de Ofir, ni con onique precioso, ni con zafiro.

17El oro no se le igualará, ni el diamante; ni se trocará por vaso de oro fino.

18De coral ni de perlas no se hará mención: la sabiduría es mejor que piedras preciosas.

19No se igualará con ella esmeralda de Etiopía; no se podrá apreciar con oro fino.

20De dónde pues vendrá la sabiduría? ¿ y dónde está el lugar de la inteligencia?

21Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, y a toda ave del cielo es oculta.

22El infierno y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos.

23Dios entiende el camino de ella, y él conoce su lugar.

24Porque él mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo.

25Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida;

26Cuando él hizo ley a la lluvia, y camino al relámpago de los truenos;

27Entonces la veía él, y la manifestaba; preparóla y descubrióla también.

28Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia.

Sobre Job 28

¿Qué pasa aquí?

Un poema sobre el lugar de la sabiduría interrumpe los diálogos. Los hombres sacan plata, oro, hierro y cobre de las profundidades de la tierra, lugares que las aves de rapiña nunca han visto. Pero ¿dónde está la sabiduría? No se puede extraer de una mina. El abismo dice que no está en él. El mar dice lo mismo. No se compra con oro. La muerte dice que ha oído un rumor de ella. Dios entiende su camino y conoce su lugar. Y al hombre le dice: el temor del Señor es la sabiduría, y apartarse del mal es la inteligencia.

¿La idea principal?

La sabiduría no está al alcance de la búsqueda ni de la compra humana. Se encuentra solo en Dios, y la única forma en que el ser humano puede tenerla es el temor del Señor.

Una línea para recordar

28: "Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia." La afirmación culminante del poema: la sabiduría no se alcanza con esfuerzo intelectual sino que se recibe por medio de una relación correcta con Dios.

El contexto

Las explotaciones mineras antiguas del Sinaí y el Néguev se describen con precisión geológica: pozos tallados en la roca, mineros colgados de cuerdas, ríos rastreados en busca de polvo de oro. El lector antiguo conocía estas faenas de primera mano o de oídas. El poema usa la tecnología humana más impresionante de su tiempo para mostrar lo que la sabiduría no es.

¿Quién aparece?

Aquí nadie habla en el sentido del diálogo. Es un himno, quizá atribuido a Job o a un narrador. Su lugar, entre los discursos de Job y su resumen final, es deliberado: la sabiduría es el tema que nadie en el diálogo ha llegado a captar del todo.

Por qué importa

El capítulo 28 es uno de los grandes poemas sapienciales de la literatura antigua, a la altura de Proverbios 8 y Eclesiástico 24. La imaginería minera se basa en explotaciones reales de la antigüedad, entre ellas las minas egipcias de oro en la península del Sinaí. El poema sostiene que la capacidad técnica humana es extraordinaria, pero que la sabiduría se le escapa por completo.

Para cuando sientes...

Después de tantos discursos y réplicas, este capítulo llega como una pausa. Nadie ha encontrado la sabiduría. Los amigos creían tenerla. Job creía poder llegar a ella discutiendo. El poema dice: nadie llega a ella cavando.